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Tratamiento contra la Obesidad
La obesidad constituye una enfermedad multifactorial. El número y la
variedad de las dietas recomendadas, la expansión de las clínicas de
adelgazamiento y centros dietéticos, y los diferentes tipos de tratamiento
para perder peso, que van desde la hipnosis a la utilización de los
tratamientos hormonales, supresión de la apetito con fármacos o terapias de
grupo y de conducta, para nombrar algunos, dejan entrever la gran dificultad
que tienen los obesos para perder peso, y sobre todo para mantener el peso
perdido.
Tratamiento dietético de la obesidad
La reducción de calorías para conseguir un balance energético
negativo es uno de los primeros pasos del tratamiento. La decisión de qué
tipo de dieta a seguir dependerá de la urgencia en la pérdida de peso, la
cual está asociada a las complicaciones relacionadas con la enfermedad.
El tratamiento dietético es recomendado a
pacientes con un Indice de Masa Corporal (IMC) superior a 30, a pacientes
con un IMC entre 25 y 29,9 , o a aquellos con un perímetro alto de cintura y
dos o más factores de riesgos.
Una obesidad
mórbida con un síndrome de apnea obstructiva del sueño o con problemas
respiratorios graves será candidata a una reducción de peso drástica por su
riesgo vital a corto plazo. Una obesidad moderada, sin complicaciones
metabólicas, se benefeciará de una reducción de peso más progresiva mientras
se modifican los hábitos dietéticos a largo plazo.
Un plan de alimentación individualizado debe ser parte integrante de un plan
de pérdida de peso. Junto con un plan individualizado de ejercicios, el plan
de comidas
debe crear un
déficit de 500 a 1.000 calorías por día para producir 0,5 a 1Kg de la
pérdida de peso por semana. Dietas con 1.000 a 1.200 calorías para las
mujeres, y de 1.200 a 1.500 calorías para los hombres son típicamente
recomendados. El plan de alimentación debe ser bajo en el total de grasas,
grasas saturadas y grasas trans. Comer una variedad de alimentos de los
cinco grupos de alimentos es la clave.
Tratamiento farmacológico de la obesidad
Desde hace años
se busca una "pastilla mágica" que permitiera desaparecer la obesidad sin
restricción dietética y que pudiera actuar a tres niveles:
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Favoreciendo la
sensación de saciedad y producciendo disminución en la sensación de hambre
-
Interfiriendo la
absorción de nutrientes específicos
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Estimulando el
gasto energético
Hasta el
momento, la "pastilla mágica" es sólo una utopía. Se han desarrollado
fármacos que cumplen propósitos individales. Entre estos medicamentos se
encuentran aquellos que suprimen el apetito, los que incrementan el gasto
energético, y los que modifican la absorción o el metabolismo de
macronutrimentos. Sin embargo, algunos de ellos, a pesar de haber sido
aprobados, han tenido que ser retirados del mercado debido a su asociación
con efectos adversos graves.
Se deben prescribir fármacos antiobesidad a largo plazo, a pacientes de
ambos sexos con un Indice de Masa Corporal (IMC) igual o mayor a 30, cuando
los enfoques conservativos no farmacológicos como dieta y ejercicio no hayan
resultado efectivos en propiciar pérdidas de peso deseables o esperadas.
También recomiendan el uso de fármacos antiobesidad en individuos de ambos
sexos con un IMC entre 27 y 30 que incluya la presencia de al menos una de
las siguientes comorbilidades:
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Pacientes con diabetes tipo 2, hipertensión, dislipidemia, artritis, gota.
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Pacientes con hernia de disco intervertebral o enfermedad articular grave.
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Pacientes con cáncer de próstata, colorrectal, de útero, ovario o mama.
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Pacientes con venas varicosas e insuficiencia vascular periférica.
De los fármacos con
los que contamos hoy en día para el tratamiento de la obesidad se encuentran:
la sibutramina y el orlistat para tratar la obesidad a largo plazo. También
se cuenta con mazindol y fentermina para tratamiento a corto plazo no mayor
de tres meses; y con metformina, que está aprobada para el tratamiento del
diabético tipo 2 obeso y podría ser de utilidad en la obesidad visceral
Tratamiento quirúrgico de la obesidad
La cirugía para adelgazar (cirugía bariátrica) es la única
opción que actualmente trata con eficacia la obesidad excesiva en las
personas en las que han fracasado medidas más conservadoras como la dieta,
el ejercicio y los medicamentos.
Los
candidatos a este tratamiento son los pacientes con un Indice de Masa
Corporal superior a 40, exceso de peso de 45 Kg o sobrepeso del 200% del
peso ideal mantenido durante más de 5 años; aquellos que han fracasado al
tratamiento médico o dietético correctamente realizado; de edad superior a
los 15-18 años e inferior a los 50-55 años; que tengan un consentimiento
sicológico adecuado y ausencia de transtornos siquiátricos importantes y un
riesgo quirúrgico y anestésico aceptable.
Hay
dos mecanismos fundamentales por los que la cirugía puede conseguir una
pérdida de peso importante: restringiendo el aporte de alimentos conocido
como tratamiento restrictivo, o disminuyendo su absorción, conocido como
tratamiento malabsortivo.
-
Algunas operaciones son malabsortivas
puras, como la derivación yeyuno ileal
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Otras son restrictivas puras, como la
gastroplastia vertical o la banda gástrica hinchable.
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Otras, llamadas mixtas, intentan en
distinto grado explotar la asociación simultánea de los dos mecanismos: el
estómago se reduce o se extirpa más o menos, y el intestino se deriva de modo
más o menos importante. Con la suma de ambos mecanismos y siempre según su
grado, se pretende disminuir los efectos negativos de cada uno de ellos
por separado. Las derivaciones gástricas o by-pass y las derivaciones bilio-pancreáticas (DBP) son ejemplos de ellas.
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Los
tratamientos exitosos para bajar de peso consisten en fijarse metas y hacer
cambios en el estilo de vida, como consumir menos calorías y ser más activo
físicamente. Los tratamientos con medicinas y la cirugía para bajar de peso
también son alternativas para algunas personas si los cambios en el estilo
de vida no funcionan.
La adopción de
nuevos hábitos que fomenten un estilo de vida saludable, deben hacerse de
forma gradual, pues de lo contrario, se arriesga no sólo a agravar lo que ya
es una situación de salud precaria sino también a pasar por alto las
actitudes y problemas emocionales principales que causaron la obesidad en
primer lugar.
Otras recomendaciones que pueden ayudarlo a
controlar su peso son:
-
Piense acerca
de lo que come y por qué. Lleve un registro de sus hábitos alimenticios y
escriba todo lo que come, el momento del día y la cantidad de comida.
Registre también los pensamientos que tuvo en ese momento. ¿Estaba triste
o molesto por algo? ¿O, acababa usted de tener una experiencia estresante
y sentía la necesidad de comer "comida reconfortante"?
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Reduzca las
porciones cuando coma las mismas comidas.
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Tenga en
cuenta que aunque tratar la obesidad ayuda a reducir los sentimientos de
depresión, la pérdida de peso nunca tiene éxito si usted continúa agobiado
por el estrés y otros sentimientos negativos.
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Involucre a
toda su familia para comer una dieta más saludable.
-
Pídale a un
amigo o miembro de su familia qu e lo apoye cuando está tentado de
alejarse de su nuevo estilo de vida.
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No se
obsesione con los días cuando pierde la disciplina y no puede evitar comer
más. Vea qué pensamientos o sentimientos lo llevan a comer más en
ese día en particular, y cómo puede sobrellevar de otra manera que no sea
comiendo de más.
Más información
Temas
Relacionados
Referencias
-
La cirugía bariátrica,
http://www.obesidad-morbida.com/cirugia-tipo-operacion.htm
-
Obesidad: La epidemia del siglo XXI,
Basilio Moreno Esteban; Susana Monereo
Megías; Julia Alvarez Hernández, Editorial: Madrid : Díaz de Santos,
©2000
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¿Cuál es el papel
actual del tratamiento farmacológico de la obesidad en personas adultas?,
Raúl A
Bastarrachea Sosa, Posición de la Sociedad Mexicana de Nutrición y
Endocrinología Obesidad, Diagnóstico y Tratamiento, Revista de
Endocrinología y Nutrición Vol. 12, No. 4 Supl. 3, Octubre-Diciembre 2004,
pp S130-S135
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