Control de la
ingesta de alimentos
La cantidad
de energía consumida en 24 horas depende principalmente de dos varibles: el
tamaño de las comidas y la frecuencia con que se realizan las comidas. Estas
dos variables son reguladas por mecanismos diferentes.
El hambre se
experimenta después de determinado
tiempo después de la absorción de los nutrientes ingeridos con la comida
previa. Luego de la ingesta de una determinada cantidad de alimento se
produce la supresión del hambre, lo que conduce a terminar la ingesta de
alimentos. Esto se conoce como saciación, y los mecanismos que la
regulan son los principales determinantes del tamaño de la comida realizada.
Cada comida
es seguida por un período de tiempo de duración variable, caracterizado por
la ausencia del hambre, que se conoce como saciedad. La finalización
del período de saciedad coincide con el resurgimiento de la sensación de
hambre, llevando al consumo de la siguiente comida y recomenzando el ciclo
de la ingesta de alimentos.
El sistema
que regula la ingesta de alimentos no considera todas las calorías por
igual. Los nutrientes que dan más saciedad son las proteínas, y los
carbohidratos son casi equivalentes. Por otro lado, la grasa alimentaria es
la más débil de los tres macronutrientes en promover la saciedad y es débil
también en inducir su propia oxidación.
Aparentemente las señales de saciedad de las grasas son relativamente
débiles y tienen un excesivo retardo como para impedir una gran ingesta de
alimentos. Es por esto que las comidas altas en grasas promueven una elevada
ingesta de calorías debido a que el contenido de energía (por lo menos en el
estómago) pasa relativamente desapercido.
|
El proceso
global de ingesta de comida es gobernado por mecanismos intrincados y
complejos. No solamente la composición de los macronutrientes, tamaño,
densidad calórica de las comidas, sino también el volumen y composición
corporal de las personas y más aún, las propiedades organolépticas
(presentación, olor, sabor, textura) de las comidas juegan un papel
importante en la determinación de la saciación. Adicionalmente, es evidente
que en nuestra sociedad, la ingesta de comida no es invariablemente
resultado del hambre. Muchas situaciones pueden llevarnos a ingerir comidas
o bebidas como resultados de actividades sociales.
Sabías que...
La lesión del centro de
hambre en ratas ya lesionadas en el centro de la saciedad provoca
anorexia, lo que señala que el centro de la saciedad funciona inhibiendo
al centro del hambre. |
Ir a:
Balance de macronutrientes
Control de
la ingesta de alimentos
Gasto
energético
Rol de las
hormonas en el balance energético
Balance
energético y pérdida de peso
|