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En términos
sencillos y simplistas, el peso de una persona es una función de las
calorías ingeridas y las calorías gastadas. Su relación viene definida por
lo que se conoce como balance de energía o balance energético, y es la clave
para entender por qué aumentamos o disminuimos de peso.
Ecuación del
Balance Energético
El balance
energético se refiere al equilibrio entre la energía que consumimos a través
de los alimentos y la energía gastada durante el día. Tradicionalmente ha sido
expresado mediante la siguiente ecuación:

La ecuación
anterior conocida como ecuación estática, responde a la Primera Ley de la
Termodinámica o Ley de la Conservación de la Energía: "La energía no se crea
ni se destruye solo se transforma". En otras palabras “Aunque la energía
tome muchas formas, la cantidad total de energía es constante y cuando la
energía desaparece en una forma, aparece simultáneamente en otras formas.”

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Equilibrio energético: Si la ingesta y el gasto de energía son
iguales, se mantiene el equilibrio en cuanto al depósito calórico
representado por el peso corporal.
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Balance
energético positivo: Cuando la ingesta de energía es mayor que su
gasto, se traduce en un aumento de peso debido al aumento del tejido
adiposo.
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Balance
energético negativo: Cuando la ingesta de energía es menor que su
gasto, se produce una disminución del peso corporal.
La ecuación
estática del balance de energía nos permite entender en términos generales
la influencia de la ingesta de alimento y el gasto de energía en la
variación del peso. Sin embargo, en ciertas situaciones las predicciones de
cuánto peso puede perder o ganar una persona dependiendo de una disminución
o incremento de las calorías ingeridas respectivamente, parecen entrar en
contradicción con las leyes termodinámicas. Sin embargo, debe entenderse que
los seres vivos son organismos muy complejos y que existen otros factores
que afectan los componentes del balance energético tales como la influencia
genética, el tipo de dieta, hábitos alimenticios, condiciones ambientales y
estilo de vida.
El balance de
energía se explica mejor considerando una ecuación dinámica en vez de una
estática, una ecuación en la cual los cambios en un lado producen
modificaciones compensatorias a nivel metabólico y conductual en el otro
lado de la ecuación. Adicionalmente, la ecuación dinámica introduce el efecto de las variaciones
de los depósitos de energía sobre el gasto energético en el tiempo y
considera que el gasto energético crece si hay aumento de peso.

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Por ejemplo:
¿Qué
ocurriría si una persona consume una galleta de chocolate (100 Kcal) cada
día durante 40 años?
La cantidad
extra de energía sería equivalente a 1,5 millones de calorías. Considerando
que 1 Kg de tejido adiposo es equivalente a 7.700 Kcal, pudiera estimarse
que la persona ganaría
190 Kg en 40 años. Si embargo, en la realidad esto no ocurre. Probablemente la persona
aumente sólo 2,7 Kg. Esto se explica debido a que después de un cierto
período de balance energético positivo, aumentará el tejido adiposo pero
también la masa muscular magra, y como mientras mayor es el volumen del
cuerpo, se incrementará el gasto energético suficientemente balanceando las
calorías extra consumidas.
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Balance de macronutrientes
Control de
la ingesta de alimentos
Gasto
energético
Rol de las
hormonas en el balance energético
Balance
energético y pérdida de peso
¿Qué te hace comer más?

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